• Audry Bustos

Paola Poucel y Jesús Alarcón: cine poblano independiente con amor desde NYC



Paola y Jesús, ambos egresados de la Facultad de Comunicación de la UDLAP, han estado en NYC por quince años. Por un lado Paola —también actriz certificada en Teatro Musical en la AMDA—, enfrentó muchos obstáculos para acceder a un papel de teatro musical. Como ya sabemos, es difícil ser artista en Nueva York, tanto por el acento como por los estereotipos de belleza, entre tantas otras circunstancias. Fue el mundo del Voice Over (la voz de diferentes comerciales) donde encontró el camino en su carrera. La primera marca con la que trabajó fue Microsoft, siendo la voz en inglés y español en Windows 8 (sí amigos, es poblana). Después siguió trabajando para marcas grandes de EEUU, como Payless, Kmart, JC Penny, Aveeno, Wal Mart, entre otras tantas.


Jesús, por su parte, conoció a Paola en la universidad. Al graduarse se dio cuenta que lo que realmente quería era hacer cine, ya que durante sus años de estudiante hizo un intercambio en Inglaterra y fue ahí donde empezó su experiencia en la pantalla grande. Más adelante, presentó examen de admisión en la Universidad de Columbia para una maestría en Dirección Cinematográfica. Su trabajo más constante ha sido en guionismo, disciplina en cuyo pulimiento ha persistido. Ha desarrollado guiones para Amazon, Netflix y también ha escrito proyectos independientes.


En estos tiempos de COVID, su creatividad explotó. Hicieron una serie de cuatro cortos para una competencia en Australia, donde compitió con guionistas de todo el mundo. Les dejo estos cuatro cortometrajes que aunque muy diferentes entre sí, cada uno lleva el alma y el espíritu de estos productores de cine poblanos en NYC.



Miss Holly: mi favorito, con este aire de NYC de los 50s y una belleza poco convencional de la protagonista, nos llevan a un drama de unos pocos minutos, que dice mucho.



The last day: en este corto podemos ver a los dos poblanos en acción.



Scars: las cicatrices siempre nos enseñan algo.



The Viewer: en la Matrix del entretenimiento hay muchos monstruos que no sabemos.


Por Audry Bustos Díaz para PUEBLAYORK