• Nadia Santiago

Había una vez una dulce viejecita



Parte 1


Había una vez una dulce viejecita, ella no sabía que era de edad avanzada, porque aún se sentía con mucha fuerza y coraje, ya que apenas terminaba de pasar por una etapa difícil, es por eso que andaba con los mecanismos de defensa al tope. Tenía a su cargo una oruga a la cual quería más que cualquier cosa en este mundo; la oruga a su vez tenía 3 entes encerrados en frascos ya que la viejita era muy sobreprotectora porque tenía miedo que la humanidad los corrompiera.


La oruga creía que la viejita no quería que se convirtiera en mariposa, porque le pedía que sobresaliera y adquiriera cosas materiales para que no pasara por la misma carencia que ella pasó; sin embargo, la oruga no lo entendía.



La oruga era muy trabajadora, hacía de todo para sobresalir y seguir adelante, pero a pesar de todo su esfuerzo, no avanzaba y preocupaba a la viejecita el estado económico que tenía la oruga, porque tenía que mantenerse a sí misma y a sus pequeños dioses. Todo esto atormentaba a la oruga, hasta que un día se le presentó un mago misterioso, el mago le ofreció su ayuda, le propuso llevarse todos sus recuerdos negativos y que obtuviera lo que quisiera, siempre y cuando le ofreciera atención y culto. La oruga aceptó, pero no sabía en qué se metía.


Pasaron los años y la oruga seguía teniendo presión por todas las personas, una de ellas era la viejecita; porque veía la falta de apoyo que le podía aportar a la viejita y el mago que le pedía más cosas y más cosas, la oruga ya había recibido amenazas por parte del mago. No sabía qué hacer, por eso escapó de su jardín; tomó una mochila de sueños e ilusiones y prometió a la viejecita prosperidad y un castillo para que al fin la oruga viera una sonrisa pintada en la viejecita y así no recibir insultos que herían el corazón de la oruga. Prometió 3 años para lograr esta meta.


Parte 2


Pasó una semana para cruzar su jardín y otra semana en el inmenso desierto, días y noches difíciles, sin poder comer estando alerta a cada minuto, pues veía como a varias orugas que igual tomaron este viaje fueron abusadas y tratadas como lo peor. Esa fue la primera enseñanza en su largo viaje, apreciar lo que tenía y lo que tuvo. Juró luchar por su familia, suplicándole a dios con los ojos llorosos el poder cumplir su proyecto, por no perderse en el camino o ser abusada, siempre recordando a todos antes de dormir, y agradeciendo cada amanecer, pues sabía que en cualquier momento no volvería a verlos.

Al fin llegó a la tierra de los sueños. Fue un comienzo difícil por que trabajaba día y noche, con un ritmo de vida muy acelerado, comiendo cada chuchería que se le atravesara. Pasaron 3 años y este ritmo de vida pasó factura a la oruga. Y poco después cayó en un intenso sueño.


Mientras tanto los entes, porque no tenían una forma como tal pero sí algo que les caracterizaba. crecieron y crecieron con el paso de los años. El primer ente se llamaba Nike, el ente de la victoria, el más inteligente pero el más dañado, buscaba amor y aceptación de quien fuera, tendía a inclinarse a veces a la oscuridad sin que se diera cuenta. Su principal don era encontrar el malestar en otras personas, ya fuese físico o sentimental, ya que cuenta este dios que no le gusta que las personas que rodean su vida pasen por el mismo sufrimiento que él.



El segundo ente se llamaba Libra, la balanza del bien y el mal. No es que fuese el más importante, sino que él es el que da equilibrio a todos con su silencio, y cuando habla es porque algún cambio sucederá. A este dios se le asignó la llave a la otra dimensión, la cual debe ser usada con sabiduría y siempre enfocada al bien y la llave del arte, su causa es noble y trata de poner un granito de arena para hacer la diferencia.


El tercer ente no tenía rostro, ni nombre, le falta encontrarse en esta vida, pero de lo que sí es reconocida por los demás es por el carácter tan tenaz, por sus directas palabras y su pasión por las cosas que le gusta hacer. Esta diosa aún no lo sabe, pero será una excelente jefa.


Parte 3


La oruga en su sueño se imaginó a los entes que tenía como hijos, fue casi una vida, hasta que se dio cuenta de que no era la vida real, su sueño empezó a colapsar y ella empezó a correr. Después se hizo presente el mago, estaba enojado por que se olvidó de él, y por eso él tomaría la vida de la oruga, así que el mago se hizo gigantesco y empezó a seguir a la oruga, tratando de aplastarla con sus manos. La oruga corría, pero sabía que su sueño sería infinito y que jamás acabaría, hasta que los 3 entes, junto con la viejita juntaron sus fuerzas para mandarle un rezo. El rezo más fuerte disminuyó al mago hasta llegar a hacerlo más pequeño que la misma oruga.



Todo este sueño duró un mes, pero fue un mes de cambio para la oruga, una metamorfosis, no sabía que estaba dentro de un capullo hasta despertar. Rompió el capullo y al salir de él le dolía este cambio, pero tenía que vivir con ello. Era una segunda oportunidad y no defraudaría a su familia, le quedaba mucho camino por recorrer, pero ya había aprendido de sus errores, ahora era tiempo de dejar los lamentos a un lado y seguir con su vida, con su propósito. Abrió sus alas y voló hacia el sol, hacia el mañana y hacia un mejor futuro.



F I N



Nadia Santiago para PUEBLAYORK