• Daniel Carpinteyro

Entre el sabor y el pentagrama: vislumbrando la Salsa del futuro


¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la Tierra?

Dejemos al menos flores, dejemos al menos cantos.

- Nezahualcóyotl (1402-1472)



Originario de Puebla, hijo de científicos, talento tempranísimo, Horacio Fernández es un joven multinstrumentalista y compositor poblano de gran calibre. Ha estudiado en la Facultad de Música de la BUAP y también ha realizado residencias musicales en Francia. Desde hace tres años estudia composición en la Juilliard Academy de Nueva York, que es una de las academias artísticas más prestigiosas en el mundo.


Desde que era adolescente, Horacio posee un conocimiento exhaustivo sobre la evolución de la música de cámara. Sin embargo, su apuesta creativa ha evolucionado hacia la música popular. Recientemente adquirió un teclado MIDI Alesis v 49, que se ha convertido en su último tanque de batalla. Al respecto, comenta:


"Esta cosa es súper útil. Yo me dedico a la música de orquesta, a la música de concierto, me dedico a escribir música en partituras, que será interpretada por músicos clásicos que saben leer música y que tienen este entrenamiento y esta trayectoria de música clásica. Pero después de años de hacer esto, tengo la inquietud de que siempre estoy tomando cosas de la música popular, me gusta mucho, siempre he crecido con ella más que con la música clásica, es parte fundamental de mi vida y digo: 'Es hora de empezar a ser un productor o un compositor de música popular'. La tecnología te abre un nuevo mundo. Y como yo siempre había estado perfeccionando mi mano a la hora de hacer cosas escritas, así como muy de Academia, pues no tenía ese acercamiento. Ahorita que lo compré (el sintetizador MIDI) ha significado un gran cambio en la dirección de mi carrera y de mi vida, porque busco hacer música popular de verdad".


Horacio conoce las múltiples posibilidades que la tecnología digital ofrece al compositor y productor. Su entendimiento meticuloso de la composición musical, aunado a su comprensión de las herramientas digitales le sitúa en un puesto de mucha ventaja al momento de montar un ensamble.


"El programa de edición de sonido que yo uso se llama Logic Pro X", explica. "Es un DAW (Digital Audio Work Station), que es en donde se graba y se produce música. Si quiero puedo grabar un músico, un cantante, un guitarrista, lo pongo en la computadora y con ese programa le meto plugins, le meto mano y le pongo cosas como eco, reverberación, y como es música sintética, eso ayuda a adquirir un sonido completamente moderno. Imagina que tomas un piano para grabar cualquier pieza clásica, como "Para Elisa". Esa grabación puedes meterla al DAW y lograr una infinidad de cosas. Puedes meterle reverberación para que suene como si estuvieras dentro de una catedral, pero a la mitad de la pieza puedes creer que suena como si estuvieras en una sala de conciertos, o en el pasado, así que le pones un filtro vintage, como esos que suenan a grabaciones viejas de acetatos. (...) A mí me abre mucho las posibilidades, ya que puedo trabajar con sonido, más que con solo notas. Antes los compositores clásicos escribían sus partituras y las notas eran la música. Pero en la música popular, a partir de los Beatles, la música es el producto con el que se consuma; es decir, los discos".


Para este compositor, la música es un entrecruzamiento no solo de corrientes, sino de épocas. Buena parte de su música hace referencia a los periodos más promisorios que en lo económico y lo cultural vivió en el siglo XX la República Mexicana.


"Estamos en la Era de Nostalgia en muchos sentidos", comenta. "Ahorita la nostalgia está siendo monetariamente sustentable. Por ejemplo, si vemos las películas de Disney como están volviendo a hacer las películas que fueron exitosas hace algunas o varias décadas, nos damos cuenta de que este sentimiento de nostalgia es importante y que la gente está haciendo cosas nuevas con él. Por ejemplo, pensemos en una de las canciones más populares de los años pasados en el mundo, que es "Uptown funk". El Funk es un estilo de música que empezó en los 60s-70s; o sea, dejó de ser popular hace añísimos. Llegan estos íconos de la música popular actual, Bruno Mars y Mark Ronson, que lo rescatan y dicen: 'Hay muchas cosas aquí que la gente reconoce. O sea, un jovencito de 10 años no escucha Funk, pero por alguna razón sabe qué es. Así que hay que escribir una canción que nos permita rescatar ese linaje, a nosotros nos permita decir algo nuevo usando recursos antiguos'. Esta obsesión por lo retro y lo antiguo está pasando en todos los géneros musicales: en el clásico, en la salsa, en lo popular, en todo (...). Las cosas se vuelven retro diez años después", evalúa.


A pesar del esfuerzo que le ha costado llegar a saber lo que sabe, nuestro petimetre es pródigo con su erudición. En su canal de You Tube comparte, entre otros contenidos, videos donde explica sus mecanismos de composición con términos claros que puede entender hasta un neófito. Al respecto, explica:


"Algo que le encanta a la gente ver es deconstrucción de cosas familiares. (...) Algunos de los contenidos que más me gusta ver en YouTube son los educativos, los informativos, en los que te explican cosas, en los que aprendes sobre Ciencia, en los que aprendes sobre Historia, sobre el origen de cosas. ¿Qué hizo posible que los microondas existan? ¿Cómo sirven las impresoras? Esa reevaluación de lo que ya conoces se me hace una forma muy buena de "manipular" a la gente a que reevalúe su vida. Y ¿qué es algo familiar para los latinos? Pues la música. ¿Qué géneros hay? Un género que me atrae mucho es la Salsa, porque yo lo bailo mucho y es parte de mi vida. Y cuando te pones a investigar, ¿qué es lo que hace que una Salsa sea una Salsa?, pues te das cuenta que todo empieza con una clave, a la que le vas agregando instrumentos. El hecho de que yo lo explique de una forma amena, con una reacción divertida, un tanto absurda, es algo que divierte a la gente. Es algo que te enseña, pero que es interesante".


Llama la atención que el trabajo musical de Horacio ya se ha utilizado como base para coreografías profesionales, de lo que dan cuenta videos filmados en ambos lados de la frontera. Una de sus piezas, Son para solo de trompeta, cuenta con una coreografía representada por una bailarina profesional, parcialmente al interior de un cilindro de concreto, clara referencia a la forma del instrumento referido en el título de la pieza.


"Esa melodía está derivada de algo que pasa mucho en la música latina, que son licks: fórmulas melódicas que toman los compositores de Jazz y las van repitiendo. Escuché eso y dije: 'Está súper bonito, vamos a convertirlo en una melodía'. Yo quería que esa pieza fuera tocable por cualquier instrumento de metal. La pieza originalmente era para corno francés. Tengo una colaboradora llamada Luz Cisneros, que me gustaría mucho que incluyeras en la entrevista para que vieran su trabajo. Ella le enseñó la pieza a una amiga suya que es bailarina, quien la escuchó y de inmediato empezó a moverse, porque la música le sugería cosas. Me llamó la atención que una pieza para trompeta sola, sin percusión, inspirara movimiento en ella. Buscamos locaciones así urbanas, como ese cilindro de concreto, que es un tobogán para niños, pero si lo ves con cierto ángulo se puede ver muy bonito. La chica grabó ahí y Luz tenía unas cuantas tomas de dron, y si te fijas bien en ese video, la primera toma es de la Feria de Chapultepec y es como una montaña rusa muy grande, amarilla, que recuerda a un corno francés".

Actualmente, Horacio se encuentra trabajando en su proyecto más ambicioso: "Cumbia con chelo", que, como lo indica su nombre, es un concierto para chelo en estilo de cumbia sonidera. El proyecto será multidisciplinario.


"Estoy organizando bailarines urbanos que se dedican al baile chacalón, estoy poniendo músicos de Juilliard para tocarlo y estoy montando un video muy grande con ballet, con baile folklórico, con baile urbano, con contemporánea. Esto va a salir por mayo, pero pronto voy a estar compartiendo una actualización".


Respecto a la importancia del artista en la sociedad contemporánea, Horacio concluye:

"¿Qué haces cuando no estás trabajando? ¿Ves una película? Eso es arte. ¿Escuchas música? Eso es arte. El arte está en todos lados y ese ha sido siempre el papel de estas expresiones culturales. Sí entretenimiento, sí reflexión, sí apreciación por la belleza, pero sin arte la cultura no puede existir. Sin arte la Humanidad no puede existir, porque necesitamos algo en lo que nos podamos expresar. Y los artistas tienen la gran responsabilidad de reflejar los tiempos de incertidumbre y hasta la depresión por la que pasa la Humanidad. No podemos estar todo el tiempo hablando de cosas alegres, pero tampoco podemos estar todo el tiempo hablando de cosas tristes. Sí, el mundo está pasando por momentos difíciles, pero tal y como dice Nezahualcóyotl, siempre hay que pensar en dejar flores".



Cumbia concerto, trailer.



Mi experiencia en el concurso Arturo Márquez



Emily Duncan plays Celia from Suite Latinoamericana.



Héléna Macherel plays Natalia from Suite Latinoamericana.



Por Daniel Carpinteyro para PUEBLAYORK

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Diseño y formación Areli Ramos López.

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