• Arturo Muñoz

A day in a life de un cholo


Arturo Muñoz Rodríguez “Carcará”

Músico y hacedor de rolas con más de veintiún años rolando con la guitarra.

Ha caminado de los camiones a los cafés troveros, de los hoyos “jipis” a los hoyos “fonkis”.

Sus rolas han acompañado proyectos importantes, como el disco The Cálculos Stones (acoplado de roleros poblanos), en el cual tuvo la oportunidad de grabar con Guillermo Briseño. Forma parte de la banda de rock vil y villano La Trola, donde es compositor, músico y cantante; su disco La Trola fue considerado por David Arce en un artículo para Nexos en el 2014, como uno de los 10 mejores discos de rock del 2014. En el 2020, estrenaron su segundo disco doble, Mortal-Inmortal.


También tiene un disco colaborativo con el músico Carlos Arellano, llamado La Calle y la Alcoba, con el cual se han realizando diferentes presentaciones a lo largo del país.

En 2019 realizó el proyecto Boleros de Arrabal en colaboración con Duo Aché (Sergio González y José Luis Rodríguez) y Carlos González Marrufo, el cual se ha presentado en salas y foros.


Sus canciones lo han llevado a los foros más representativos del movimiento alternativo en México, así como a ocupar escenarios en Argentina, Cuba y Uruguay. A mediados del 2016, emprendió una gira por Alemania, República Checa y España.


Sobre la rola A day in a life de un cholo

La migración ha sido un fenómeno siempre presente en Puebla; es parte de nuestras historias diarias. Las narrativas que esta arroja a la cotidianidad se pueden leer en multiplicidad de historias. Por ejemplo, el carnal que ha regresado del gabacho y ha puesto un negocio de hamburguesas en Acatlán o Izúcar de Matamoros, cuyas plazuelas principales parecían hace unos años una esquina de Chicago, con vendimia, coches y motos. Ahí se entrecruzaban los acentos de las comunidades poblanas, que guardan variantes respecto al dialecto chicano gestado en los estados de la frontera o hablada por los mismos carnales y carnalas que ya nacieron en el gabacho. En Puebla, la mayoría de habitantes tenemos uno o más familiares que se han tenido que lanzar a buscar algo por el país hamburguesero. Y digo “se han tenido que lanzar”, porque no es que llevaran un año planeando su viaje, ni preparando sus papeles, ni viendo qué partes visitarán al llegar allá. No, alguien llega de repente y dice “Está buena la chamba, en un año ya saqué mi casa y mi taxi… ¿te quieres lanzar?”. Y te lanzas.


Esta rola va dedicada a esos carnales y carnalas que se han tenido que aventurar (muy personalmente a mi primo Chucho y mi primo Beto), y quienes van y vienen. Uno de ellos para mí es una especie de fantasma cholo; crecimos juntos, jugamos juntos y hasta peleábamos a puño limpio para medirnos, porque en el barrio así te fogueabas (abaratándonos entre primos o amigos). De él ahora solo sé lo que publica en Facebook (es decir para escribir esta rola lo stalkeé). Un día sube una foto del hermoso arreglo con forma de cisne hecho con un aguacate desde la cocina donde trabaja, y en otra publicación se retrata con una fusca reafirmando su postura “Firmes días Homs”, siempre recordando el barrio y haciendo alusión a que él (ellos/as) están invadiendo y tomando por asalto ese país.

“Tal vez sea el último cholo aquí, trabajando para el gran capital pero alguien me espera allá en Puebla ¡va por todos ellos, carnal!”.




Arturo Muñoz para PUEBLAYORK